Los programas de bienestar laboral funcionan mejor cuando las jefaturas creen en ellos

December 27, 2018

 

A Dan Sarro, colaborador de Reebook, solía preocuparle que sus compañeros de oficina le lanzaran miradas de reojo cuando llegaba a trabajar a las 9:30 de la mañana. Luego, como parte de una reforma enfocada en el bienestar dentro de la compañía, la alta gerencia de Reebok estableció horas “nucleares” de trabajo. Ahora, las reuniones no se realizan antes de las 10:00 hrs. o después de las 16:00, y los colaboradores fijan sus horarios de trabajo en torno a dichas horas de acuerdo a sus preferencias personales.

 

 

 

Sarro es el gerente de comunicación corporativa y juega hockey callejero algunas mañanas antes de entrar a trabajar a las 9:30, de modo que apreció este cambio. “Cuando empecé a trabajar en Reebok, tenía que ser muy cuidadoso con los tiempos en que hacía ejercicio”, dice. “Ahora es parte de quiénes somos”.

 

Los estudios muestran que adoptar con éxito una cultura que promueve la salud y el bienestar puede ayudar a las empresas a reducir los costos asociados a la salud de los trabajadores, reducir las tasas de ausentismo laboral y quizás atraer grandes talentos. 

La organización investigadora Rand Corp ha analizado durante una década los programas de bienestar de las compañías más grandes de Estados Unidos, descubriendo que el componente de tratamiento de enfermedades generó ahorros de 136 dólares mensuales por cada miembro, lo que fue producido principalmente

por una reducción del 30% en la hospitalización de trabajadores.

 

Los programas de bienestar que ayudan a controlar enfermedades, y sus factores de riesgo asociados, hacen que los colaboradores sean menos propensos a faltar al trabajo por enfermedades o lesiones, de acuerdo al Center for Disease Control and Prevention.

 

En una encuesta Gallup, que recolectó datos de más de 195.000 empleados norteamericanos, los encuestados eligieron al bienestar y al equilibrio entre la vida laboral y personal como el segundo factor más importante al momento de considerar un nuevo empleo.

Esto, incluso por sobre un salario más alto.

 

De los empleadores norteamericanos que cuentan con cincuenta o más empleados

colaboradores, al menos la mitad provee algún tipo de programa de bienestar para los

trabajadores, aunque existen grandes variaciones de enfoque. Esto, de acuerdo a una encuesta realizada a escala nacional por Rand. 

Además de ofrecer manejo de enfermedades, algunos programas incluyen chequeos clínicos, oportunidades para hacer actividad física y ayuda con problemas de peso. Otras compañías ofrecen tan solo una o dos actividades asociadas al bienestar, tales como una ocasional feria de salud. Sin embargo, de acuerdo a la encuesta de Rand y otros estudios que han medido el éxito de estas actividades, los buenos resultados dependen

menos de los componentes específicos de los programas que de la confianza que los líderes ponen en ellos y de su capacidad para comunicar efectivamente el apoyo a sus

colaboradores, tal como ha sido el caso de Reebok.

 

 

 

Cuando Reebok estableció su nueva sede central en Boston en 2017, la compañía incluyó un centro deportivo de última generación. Se trata de un edificio de dos pisos que está abierto desde las 6:30 a las 19:00 hrs. y que a lo largo del día ofrece clases de fitness para los colaboradores. Según Sarro, los gerentes incentivan a los trabajadores a establecer horas fijas de gimnasio en sus calendarios. Algunos incluso programan ocasionalmente ejercicios en equipo que tienen lugar durante la jornada laboral.

 

El presidente de Reebok, Matt O’Toole, va a clases de CrossFit casi todas las tardes. “Queremos ser la marca que hace que la gente se mueva, así que hay que ser consecuentes”, dice Sarro. Y parece estar dando resultados. Sarro dice que casi todos los colaboradores de Reebok participan regularmente de alguna actividad física.

 

En 2012, Johns Hopkins Medicine contrató a Richard Safeer, un médico de cabecera con formación en prevención y manejo de enfermedades, con el objetivo de supervisar el plan de salud para empleados de la institución. “Nuestra misión es respaldar la salud de las

personas”, dice Safeer. De esta forma, proveer un sólido programa de salud para colaboradores es “lo que resulta correcto”.

 

Para medir el éxito del plan, que cubre un total estimado de 42.000 empleados, la

organización recurrió a CDC Worksite Health ScoreCard, quienes miden la efectividad de las iniciativas de bienestar en el trabajo en cuanto a la prevención de enfermedades cardíacas, apoplejía y problemas asociados.

 

Safeer y otros líderes de Hopkins también se han enfocado en facilitar el acceso a información sobre estos métodos para mejorar la salud y también a los métodos mismos. Entre estos distintos esfuerzos está el portal de colaboradores que ofrece acceso a recursos de salud y de seguimiento, junto con carteles ubicados cerca de ciertas escaleras designadas que orientan a los trabajadores que quieran usar más las escaleras durante el tiempo de trabajo.

 

Soterios Reppas, de 49 años, es un profesional del área de tecnología de Hopkins. Él se ha beneficiado con éxito de muchas de estas estrategias. En enero, luego de que un pariente cercano muriera debido a causas que pudieron haberse prevenido y de comenzar a sentir que él podría estar siguiendo el mismo camino, asistió, en su oficina de Baltimore, a tres meses de clases gratuitas que buscaban promover una dieta saludable y cambios en el estilo de vida. Antes de inscribirse, Reppas necesitaba la aprobación de su supervisor para tomar una pausa pagada de dos horas cada semana. “Me dijo ¡Adelante! Estaba absolutamente comprometido”, recuerda.

 

 

 

Reppas dice que estas clases lo inspiraron a desechar la carne y las bebidas y pasar a una dieta principalmente basada en vegetales y frutas. También camina en torno al edificio con un colega cuando llega al lugar a las 7:15 y solicita que las reuniones de menos de tres personas se hagan dando un paseo, en vez de en una mesa de conferencias. Ha perdido más de once kilos y ya no necesita tomar pastillas para el colesterol alto. Si continúa en este camino, el doctor dice que podría prescindir de sus medicamentos para regular la presión sanguínea.

 

Si bien Reppas logra incluir actividad física en el trabajo, no todo el mundo puede hacerlo. Y distintas investigaciones han demostrado que permanecer sentado todo el día puede ser prejudicial. Un estudio de 2015 publicado en el American Journal of Preventive Medicine concluyó que existe una correlación significativa entre trabajadores masculinos que permanecen sentados muchas horas durante el día y un índice de masa corporal elevado (el aumento de masa corporal en mujeres no fue estadísticamente significativo). Algunas compañías piensan que los escritorios ajustables, que permiten a los colaboradores permanecer de pie durante el tiempo que deseen, son parte de la solución, aunque los estudios no son unánimes con respecto a los beneficios de éstos.

 

Hasta hace poco, los colaboradores normalmente debían solicitar a sus empleadores que compraran escritorios ajustables para lidiar con dolencias físicas. En algunas compañías, esto ya no es el caso.

 

Blue Cross and Blue Shield, de Minnesota, provee a todos sus trabajadores oficinistas, estimados en 3.900, con escritorios ajustables.

“Sabemos que nuestros colaboradores pasan bastante tiempo en sus escritorios,

particularmente los de servicio al cliente. Sabemos que estar sentado todo el día tiene un impacto en la salud”, dice David Cox, vicepresidente de recursos humanos en esta compañía.

 

Al principio, dice Cox, los pedían colaboradores particulares. Pero la gerencia terminó

por decidir reemplazar todos los escritorios tradicionales por ajustables. Cox dice que utiliza su escritorio de pie especialmente cuando recibe llamadas, y utiliza estos momentos para caminar dentro del espacio de trabajo.

 

Cuando se trata de moverse un poco más, algunos colaboradores ven el trayecto al trabajo como una potencial fuente de actividad física. El World Resources Institute (WRI), un think-tank internacional especializado en medioambiente con oficinas en Washington, D. C., lanzó una iniciativa de pedalear al trabajo. Ésta tiene dos objetivos: contribuir a su misión de sustentabilidad y mejorar la salud de los trabajadores. 

Primero, para medir los hábitos de los trabajadores en cuanto a transportarse al trabajo, WRI encuestó a los colaboradores y descubrió que solo el 14% del total del millaje correspondía al uso de la bicicleta. WRI se propuso aumentar ese porcentaje. “El objetivo es cambiar los hábitos”, dice Shengyin Xu, gerente de sustentabilidad de WRI.

 

WRI promovió su iniciativa de pedalear al trabajo mediante campañas de concientización de doce semanas de duración. Los colaboradores que se comprometieron a pedalear al

trabajo todos o algunos días a la semana recibirían una membresía anual para un programa local de bicicletas compartidas. 

El precio original, 85 dólares, fue reducido a sólo 25. La campaña abogó por los participantes de varias maneras, comunicando el progreso de los participantes en boletines informativos semanales, celebrando la participación del staff y ofreciendo un desayuno de ciclistas para los que llegaran en bicicleta al trabajo.

 

La organización también reforzó algunos servicios para hacer el viaje en bicicleta más seductor.

Proveyó dos salas grandes donde los empleados / colaboradores pueden guardar las bicicletas, estaciones para la mantención de éstas, duchas bien equipadas y salas con casilleros.

 

La campaña convenció a Talia Rubnitz, especialista en comunicaciones de WRI. La joven de veinticinco años dice que antes de conocer la campaña de sus jefes jamás consideró la bicicleta como un medio de transporte viable, incluso viviendo a un kilómetro y medio de la oficina. Poco después de inscribirse en el programa de bicicletas compartidas, la antigua usuaria de buses conoció a otros colegas ciclistas más experimentados que ella, quienes le compartieron camaradería, información sobre rutas alternativas y consejos de seguridad. “Poder pedalear al trabajo cambia completamente mi actitud” dice Rubnitz. “Tu sangre fluye, pasas momentos al sol. Ha hecho una gran diferencia en mis días de trabajo”.

 

Fuente: The Washington Post

Autora: Elizabeth Heubeck

Fecha de publicación: 27 de noviembre de 2018.

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